Creatividad
Entre tanto
Qué difícil me resultaba sentarme y expresar lo que estaba pasando, cierto, no era el fin del mundo, pero, para mí, era complicado de afrontar.
El hecho de sentir que todo se había convertido en una rutina me hizo creer que era necesario un cambio, que era necesario darnos un tiempo. No sería un alejamiento definitivo, sería temporal, hasta que nos sintiéramos sosegados y pudiéramos hablar tranquilamente.
Con esta decisión esperaba tomar distancia, como una forma de desintoxicarme, confiando en que aún los amantes más efusivos necesitan de vacaciones. Nadie se puede negar a un dulce, pero llega un momento en el que su sabor satura, por eso el empalago no vale la pena, es mejor esperar para seguir disfrutando de él.
Estoy buscando el momento correcto para hacerlo, sin tener la certeza de que cuál será, pero ¿qué es lo correcto?, ¿acaso es aquello que solo a mí me beneficie?
No quiero actuar de forma necia, yo también tengo culpa, para haber llegado a este contexto se necesitan dos, por eso creo que lo mejor es sentarnos y hablar, que nos digamos a la cara lo que nos incordia, porque de eso se trata, abrirnos y no seguir acumulando frustraciones. Pero eso sí, dejando de lado las palabras hirientes, altisonantes y esos malos gestos que solo han conseguido horadarnos, dejándonos desamparados.
No tengo claro si es lo adecuado, tal vez si doy el paso llegue a un punto de no retorno, por eso mismo intento encontrar, en nuestro pasado, elementos que me hagan ser diáfano en mi decisión.
Tras este análisis, encontré motivos para creer que me arrepentiría, tal vez no era el momento de ser claro o, por lo menos, de sacar a relucir todo lo que me molestaba, lo que me estaba haciendo replantearme muchas cosas.
Además, eran meras elucubraciones, ideas que surgían y les venía dando vueltas.
Quizás he estado pensando demasiado y al hacerlo he confundido todo, de repente, tiene que ver con la temporada, con estos cambios que se producen, aunque quiera ser fuerte, de soslayo, terminan afectando.
También es cierto que todo depende del momento, en determinadas circunstancias uno se toma los temas de una forma u otra, pues quizás me los he tomado desde un posicionamiento errado, haciendo un problema de nada, porque, si lo pienso, soy yo el que esta dándole vueltas a todo, nadie más, me estoy ahogando en un vaso de agua y no tiene sentido complicar algo que no está más complicado que de costumbre.
Por eso, tras pensar en todo, me doy cuenta de que podría perder lo mejor que tengo y me hace ser mejor, podría dejar de estar cerca de quien es mi motivación y, aunque a veces mis modos no son los correctos, siempre estará de mi lado.
Al final, aunque parezca un sinsentido, he decidido pasar de este mar de dudas, una incoherencia no puede dar pie a una resolución radical, porque aun siendo un compendio de contradicciones, no quiero ser egoísta, no solo quiero lo mejor para mí, por eso, esta vez, callaré.





































































































































































































































































































































































































































































































































































