Creatividad

Un activista

Su recorrido empezaba en un periódico de prestigio, añadía algún blog, para concluir en un medio de comunicación alternativo. Confiaba en estar al día en los temas esenciales que afectaban al mundo y así participar en cualquier discusión, su inquietud no era solo la de quedarse con un punto de vista, le sentaba mejor revisar varios, de tal modo que tenía una opinión más certera, más próxima a la verdad.
Participaba en reuniones en las que hablaban desde distintas posiciones, si bien, compartían la misma ideología, sus juicios discrepaban, de tal modo que sus discusiones se enriquecían al no estar de acuerdo con el cien por cien de sus argumentaciones.
Algunos eran extremistas, afirmaban que en lugar de las palabras era necesario llevar todo a la acción.
En el papel sonaba bien, dar un golpe en la mesa y mostrar al sistema que estaba equivocado, sin embargo, no estaba claro cuál sería el método para ponerlo en práctica, ya que la ley era severa con estos comportamientos.
En casa revisaba más sobre los temas que abordaban, entusiasmado con el intercambio de posicionamientos, quería estar preparado para la siguiente vez, tener más claro lo que querían decir, saber con certeza lo que implicaba cada una de sus afirmaciones.
No obstante, aunque no lo expresara, tenía discrepancias con las ideas de sus colegas, estaba convencido que había más formas de hacerle frente al sistema, no solo la de salir a las calles y vandalizar.
En el mundo de las ideas, valía la pena proveerse de ciertos aditamentos que les dieran la posibilidad de hacer que su mensaje se compartiera en más lugares, incluso se le pasó por la cabeza proponerles a sus amigos hacer un podcast, así podrían debatir y hacerse escuchar, todo en un mismo acto, se harían conocidos y con ello podrían obtener cierto poder.

Era subversivo en el mundo virtual. Cuando encontraba artículos que encajaban en sus preferencias les dejaba un me gusta. En ocasiones era el primero en hacerlo, esto le parecía adecuado, poner la primera piedra que impulsaba a hacer de un texto simple, un texto viral. Tenía claro que dando visibilidad a las cosas en las que creía se podía hacer mucho ruido.
Así se sentía reconfortado, ayudaba a marcar tendencia, era un activista virtual, aunque sus colegas no lo supieran, pues para ellos era simplemente el chaval nuevo, aquel que se estaba haciendo un lugar en el grupo.
Su perfil bajo le ayudaba a no sentirse presionado, la presión se la dejaba a los más veteranos, a quienes veía como sus mentores, en esta etapa de formación bebía de los conocimientos ajenos, para tener una base sólida.
Su actividad continuaba, seguía repartiendo los me gusta y revisando los posts que se hacían tendencia, lo mejor de todo era que lo podía hacer tranquilamente, desde la comodidad de su casa, algo impensado en otros tiempos, pero que, en la actualidad, resultaba cómodo, para gente como él, que prefería ser así, divulgar su ideario de un modo silencioso, sin llamar la atención de los dispositivos reaccionarios.
Asimismo, comenzó a entrar en foros, participaba activamente, entablaba disputas, plateaba discusiones, tenía claro cómo actuar, pero, a pesar de su disposición y facilidad de argumentación, lo consideraban un tipo tibio, alguien que no aspiraba a ser pragmático.
Tras discutir se quedaba con la sensación de que era necesario concienciar al resto sobre los problemas que aquejaban al mundo, desde su posición serían los vehículos hacía el cambio de paradigma, era el momento de demostrar que no eran la generación de cristal.

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