Opinión

Una ficción repetitiva

Durante las últimas semanas hubo un despliegue propagandístico enorme en torno a la nueva producción de Sony: Spider-Man: Cruzando el Multiverso, estrenada a inicios de junio. Hubo carteles y anuncios en la televisión que inducían al espectador a asistir a las salas de cine, pues la nueva obra amplía el universo del personaje marvelita.
La trama de esta película, dirigida por Joaquim Dos Santos, Kemp Powers y Justin Thompson, nos lleva a la ciudad de Nueva York, al barrio de Brooklyn. Miles Morales está aprendiendo a ser Spiderman, le está cogiendo el gusto a ser un superhéroe, sin embargo, aún desconoce los entresijos de la responsabilidad que tiene en sus manos. En tal tesitura, se adentrará en una realidad aún más peliaguda, el multiverso, y pondrá en duda su papel de adalid al hacer frente a su destino. Es así como deberá decidir entre salvar su universo o a las personas que quiere, una decisión difícil para alguien que vive un momento confuso de su vida, la adolescencia.
Esta cinta destaca en el apartado visual, el colorido de sus escenas, así como la mezcla de diferentes diseños del personaje de Marvel, hace que sea interesante, se nota que los efectos visuales seguirán sorprendiendo conforme siga avanzando la tecnología, siendo la única parte en la que sobresale, pues en los demás no llega al nivel.
Uno de sus problemas es que aborda muchas premisas y desarrolla muy pocas, está bien que quiera ser intrincada, pero es un querer y no poder, deja demasiados frentes abiertos, tal vez, si hubiera intentado ser lineal hubiera resultado más diáfana en su propuesta.
Además, tiene problemas de guion, esto se ve reflejado en lo confusa que se hace en algunas partes y en las motivaciones de su villano, se convierte en el antagonista del héroe por unas razones tan pueriles como poco creíbles, lo cual rompe la magia de la ficción. No consigue que empatices con sus personajes.
Otro aspecto para criticar es su extensa duración, se alarga innecesariamente, tiene demasiado contenido de relleno que no aporta nada nuevo a la trama. Esos añadidos hacen que se haga pesada una obra que debería ser entretenida y, por consiguiente, ágil en su puesta en escena, por el contrario, tiene un ritmo lento, por momentos parece que las acciones no nos llevarán a ningún lado, se hace repetitiva en varias partes de su metraje.
Al final las expectativas generadas fueron excesivas, la realización se pierde ante el entusiasmo de quienes nos acercamos esperando una cinta en la que convergieran a la par una buena historia y un buen apartado visual, pero solo uno de ellos dio la talla, el otro dejó mucho que desear, haciendo que sea poco resaltante. Asimismo, la forma en la que concluye es de lo peor que he visto en mucho tiempo, deja todo abierto a otra realización que, como poco, se nos querrá vender como la película definitiva del trepa muros, cuando en realidad es una más de tantas que serán fácilmente olvidables.

Lume

Agli