Opinión

Lume

Hace unos meses, el 14 de julio para ser exactos, se estrenó la película Elemental, dirigida por Peter Sohn. Una producción de animación cuya trama gira en torno a la vida de Candela Lumen en Ciudad Elemento, lugar en el que conviven, valga la redundancia, los cuatro elementos: agua, fuego, aire y tierra. Su vida discurre con monotonía hasta que conoce a Nilo, quien le mostrará una nueva perspectiva de ver las cosas, dejándole claro que no solo existe el blanco y el negro, también hay muchas gamas pictóricas en el medio. De esta relación surgirá algo inesperado que se irá desglosando en el transcurso de su historia.
El tema de esta realización no es novedoso (hasta se podría decir que es repetitivo), porque se basa en el tópico de dos seres que pertenecen a mundos diferentes, los conflictos que esto genera, las pugnas familiares y el choque de personalidades. No obstante, consigue que durante su desarrollo olvidemos este hecho, ya que nos lleva por reductos apropiadamente elaborados que son atractivos para el argumento del filme.
También logra que empaticemos con los personajes (por momentos nos ponemos en sus zapatos), lo que nos lleva a preguntarnos qué hubiéramos hecho en las circunstancias que recorren o cómo hubiéramos reaccionado, el hecho de que nos formulemos estas interrogantes demuestra que de algún modo consigue producir ciertas emociones en el espectador.
Todo lo que genera deviene en un mensaje claro: Las relaciones con nuestros semejantes (padres, familiares, amigos, pareja) y lo que esperamos de nuestro futuro, llevándonos a sopesar entre lo que queremos y lo que se espera de nosotros.
Otro elemento, no menos importante, es el guion, por momentos es destacable, pero en otros tiene incongruencias, tal vez, querían dejar algunos hechos en el aire para que el espectador los dilucidara por su propia cuenta. Obviando esto, la narración resulta ágil, entretenida y tiene como pilar fundamental un buen apartado visual.
Así pues, el diseño de los escenarios y los colores que se ven en pantalla consiguen que quedemos asombrados por la calidad del detalle que muestra, algunas imágenes son fotorrealistas, haciendo que nos preguntemos si son, o no, capturas reales de nuestro mundo o generadas por ordenador. Es destacable la capacidad de imaginar y diseñar una ciudad entera (con sus habitantes, tonalidades e idiosincrasia).
Tras ver Elemental queda claro que no es la mejor producción que nos ha ofrecido Pixar, sin embargo, tiene buenos momentos. A pesar de no ser novedoso, consigue que disfrutemos con el visionado y que empaticemos con sus personajes (no son demasiados) e incluso que nos entusiasmemos con sus escenas. El mundo en el que nos adentra está detalladamente definido, sus colores son atractivos.
Asimismo, sin ser original, consigue ofrecernos una grata experiencia, logra mostrarnos que el amor puede surgir en cualquier contexto y con la persona, elemento, menos esperada. Además, deberíamos meternos en la cabeza la necesidad de disfrutar de la luz mientras dure, porque no se sabe cuánto tiempo alumbrará, ni tampoco, el lapso que nos acompañará.

Lume

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